Hace mucho mucho tiempo entendí algo muy importante. Los sonidos de una producción musical son como piezas de un puzzle. Tu deber como productor es hacer que encajen.  Hoy quiero enseñarte como hacerlo. Para ello te contaré una vieja historia y utilizaré métodos de enseñanza de los yoguis tibetanos.

 

LA HISTORIA

…….Por aquel entonces  llevaba días dándole vueltas a una producción. Sabía que había algo que no encajaba. Podía ser el sonido del bajo, la amplitud estereo de las teclas, el efecto de modulación, el timbre de la batería (demasiado duro para el concepto), la reverb de la voz, los agudos del hi hat….Demasiadas dudas…..¿Decisión? A tomar por culo todo y a empezar de cero!

Limpie la pantalla de elementos y puse orden visual, baje todos los volúmenes, subí el bombo dejando headroom suficiente para el resto de la mezcla, hice los planos del subgrupo de batería, levante la voz y….Eureka!

….senti que la batería “a pelo” sin más encajaba a la perfección con la voz del MC. No hacía falta nada más, ¿para qué? ¿porqué? Ni bajo, ni acordes, ni melodía….no eran necesarios. No sabía porque funcionaba, simplemente sentía que funcionaba. De repente todo tenía sentido. Me pregunte porqué, necesitaba saber porqué y me paré a reflexionar.

Mis respuestas:

  • El nuevo arreglo musical era único y carismático. Sonaba fresco y distinto.
  • Ahora la voz me emocionaba. Quizás por sus características tímbricas (voz aguda y no muy grande) necesitaba más espacio para destacar y su rítmica encajaba muy bien con los golpes y silencios de la batería.
  • No faltaba nada y no sobraba nada. Tenía un sonido minimalista que caminaba perfectamente. Sencillo pero efectivo. Más vale algo simple que funciona que algo complejo con multitud de incoherencias.
  • Me recordaba a aquellas Block parties de los años 80´s donde el Dj y el MC hacían bailar a la multitud  tan solo con un ritmo hipnótico y unas rimas. Me transporto a otro lugar. Me emocionó.
  • Aquello era perfecto para transmitir el concepto del MC: duro y arriesgado. Sin pudor y crudo. Batería y voz. El esqueleto. Sin carne y sin maquillaje. Un ritmo y una voz.

¿Como llegue hasta ahí? ¿Que pasó? ¿Arte de magia?. No.

Simplemente me había convertido en un productor con criterio y sensibilidad. Llevaba muchos años empapándome de HIpHop, mi oído estaba preparado y yo podía justificar lo que estaba haciendo. No era un si porque si. Tenia mis motivos para dejarlo así:

1. Sentía que aquello funcionaba musicalmente.

2. El concepto encajaba con el sonido.

3. Tenía el toque carismático, único y distintivo que yo busco en cada canción.

No necesito más. No hay que buscar más. Funciona.

 

LA PARADOJA

Desde entonces cuando tengo estos tres ingredientes doy por finalizada la sesión. El resto al menos para mi esta en un segundo plano. Tengo mis preferencias, mis gustos y mis prioridades. Tengo personalidad.  Se lo que quiero. No trato de ser perfecto, trato de ser yo mismo. Hago mis elecciones y de momento son estas.

 

CONVERSACIONES CON MIS ALUMNOS

El maestro:

Los elementos de una producción son como piezas de un puzzle, cada uno de ellos tiene varias pequeñas ranuras en las que otras piezas encajan a la perfección. Descubrir cuales son esas piezas no es un juego de niños pero es muy divertido. No te puedo decir cual es el bajo perfecto para tu batería pero te puedo asegurar que cuando las cosas encajan se siente la magia al instante. Si no sientes la magia no continues. No continúes con tu mezcla o con tu producción. Querer montar el puzzle sobre piezas mal puestas es una perdida de tiempo y energía. Empieza por levantar el primer bombo y busca la magia en cada nuevo elemento que entre.

El alumno:

¿Que pasa si un sonido no encaja de ninguna manera y no puedo avanzar?

El maestro:

Si algo no encaja intenta saber porque e intenta buscar lo que le falta o lo que le sobra para que encaje. Si no lo consigues simplemente sácalo y continua. Menos es más.

El alumno:

¿Entonces debo probar cosas hasta que se haga la magia?

El Maestro:

Si. Producir o mezclar es como ir a pescar. Sabes lo que tienes y lo que hay. Simplemente disfruta del momento, sin prisas, lanza tus anzuelos y cuando sientas que tienes algo agárralo y no lo sueltes. Cuando pesques muchos peces entenderás como se hace.  Cada pescador tiene sus trucos. No todos tenemos que pescar igual. Lo importante es salir con tu caña.

El alumno:

¿Cual es el truco para pescar más y mejores peces?

El maestro:

1. Tener la mente abierta, flexible, creativa, limpia y clara. Ser capaz de buscar alternativas y tener paciencia.

2. La concentración. Hay que estar sensitivos, concentrados y practicando la escucha activa. Si no estás inmerso en la música no estarás ahí cuando pique el pez. No hay dos peces iguales y no hay dos canciones iguales. Mente abierta.

El alumno:

¿Que práctica me recomiendas para mejorar mis resultados?

El maestro:

Escuchar la música que te apasiona de forma más analítica y tratar de entender porque las piezas del puzzle están encajando a la perfección.

El Alumno:

¿Un consejo final?

El maestro:

Uno no, mejor dos.

1. Si no tienes criterio eres un barco a la deriva. Si quieres tener tu sonido y distinguirte del resto necesitas tener criterio.

2. Cuando sientas que algo funciona párate a reflexionar e intenta explicarte a ti mismo porque funcionó. Así aprenderás a hacer que funcionen las cosas.

 

MIS PREGUNTAS

1. ¿Cuales son para ti las piezas más difíciles de encajar en una producción?

2. ¿Te ha parecido útil está forma de enseñanza?

Utiliza los comentarios y participa en el regalo de un análisis sonoro profesional.

 

TWITEALO

Aprender a encajar las piezas de una mezcla o producción es uno de los temas que tratamos en nuestros cursos intensivos y superintensivos.

 

Banner entrada

 

Ayúdame a generar conocimiento nuevo dejando tu respuesta en los comentarios y compartiendo en las redes sociales.